Ni en mil años
Él perdió a la mujer que amaba. Pero nunca aceptó perderla para siempre.
Desde entonces vaga por el mundo siguiendo rumores, leyendas y testimonios imposibles. Busca a quienes han conseguido aquello que ningún hombre debería conseguir: escapar de la muerte. Seres que han atravesado los siglos ocultando secretos capaces de desafiar las leyes de la naturaleza.
Su propósito es uno solo: encontrar la manera de devolverle la vida a su amada. Después de años de búsqueda, finalmente encuentra a alguien que puede hacerlo.
Un inmortal.
Pero no es el sabio que esperaba ni el guardián benevolente de algún conocimiento perdido. Es una criatura formidablemente inteligente, perversa y cruel, para quien los siglos han convertido el sufrimiento humano en una forma de entretenimiento.
Y, para su sorpresa, acepta concederle lo que desea.
Puede traerla de regreso.
Solo exige algo a cambio.
Algo que al principio parece imposible de comprender y que pronto obligará al hombre a preguntarse si existen destinos peores que la muerte.
Porque recuperar a quien amas puede tener un precio.
Y algunas personas, después de mil años, han aprendido exactamente cuánto estás dispuesto a pagar.




